El esófago es el tubo muscular que lleva la comida de la boca al estómago. Cuando deja de funcionar con normalidad, dos pruebas relacionadas ayudan a mostrar por qué. La manometría esofágica mide la fuerza y la coordinación de los músculos del esófago y de la válvula que está en su parte baja.
El estudio de pH e impedancia de 24 horas mide con qué frecuencia el contenido del estómago, ácido o no, sube de regreso al esófago a lo largo de un día completo y normal. Las dos pruebas suelen hacerse por las mismas fechas, porque juntas dan una imagen completa de la deglución y del reflujo.
Por qué su gastroenterólogo puede recomendarlas
Estas pruebas ayudan a evaluar la dificultad para tragar, la sensación de que la comida se atora, el dolor de pecho una vez descartado el corazón, y la acidez o regurgitación que persiste a pesar del tratamiento. También son un paso habitual antes de ciertas cirugías antirreflujo, porque los resultados ayudan a confirmar que la operación es la opción correcta.
Cómo prepararse
Se le pedirá no comer ni beber durante varias horas antes de colocar el catéter. Algunos medicamentos para el ácido y para la motilidad alteran los resultados, así que su equipo de atención le dirá exactamente cuáles suspender y cuándo; no deje de tomar nada por su cuenta. Generalmente no se usa sedación, porque las pruebas dependen de su deglución normal.
Durante las pruebas
Para la manometría, se pasa un catéter delgado y suave por una fosa nasal adormecida hasta el esófago. Usted estará sentado o acostado cómodamente y tragará pequeños sorbos de agua cuando se le indique, mientras los sensores registran las presiones. Es común tener arcadas breves cuando entra el catéter; esa sensación pasa rápido, y el estudio dura alrededor de media hora.
Para el estudio de 24 horas, un catéter aún más delgado permanece colocado durante aproximadamente un día, fijado con cinta en la nariz y conectado a una pequeña grabadora que usted lleva consigo. Irá a casa, comerá con normalidad, se mantendrá activo y llevará un breve diario de comidas, síntomas y sueño; vivir su día habitual es justamente lo que hace útil el registro.
Después de las pruebas y resultados
Retirar el catéter toma solo un momento, y la nariz y la garganta pueden sentirse levemente irritadas por un rato.
Después, un especialista analiza las mediciones, y su gastroenterólogo revisará los resultados con usted en una visita de seguimiento. Los hallazgos ayudan a decidir el siguiente paso: ajustar medicamentos, hacer más pruebas o conversar sobre una cirugía.
¿Preguntas sobre su atención?
Esta página es educación general, no un consejo médico personal. Su equipo de atención con gusto le explica lo que significa para usted.
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