El sangrado rectal leve significa expulsar pequeñas cantidades de sangre roja brillante, que se nota en el papel higiénico, en la superficie de las heces o en el inodoro. Es una experiencia común y, en la mayoría de las personas, el origen resulta ser una condición tratable cercana al ano.
Aun así, la sangre en las heces nunca es algo que deba adivinarse. En ocasiones el sangrado puede ser la primera señal de un problema más serio, incluido el cáncer de colon, y la única manera de saberlo es encontrar el origen.
Causas comunes
Las hemorroides, que son venas hinchadas en el recto o el ano, son la causa más frecuente. Pueden picar, doler o sangrar, sobre todo después de hacer esfuerzo. Las fisuras anales — pequeños desgarros en el revestimiento del canal anal — suelen causar un dolor agudo durante las evacuaciones junto con rayas de sangre brillante.
Otras posibilidades incluyen los pólipos, la inflamación del recto y el sangrado de los divertículos. Los cánceres del colon y del recto también pueden sangrar, y por eso la causa debe confirmarse en lugar de suponerse.
Cómo se encuentra la causa
Su gastroenterólogo le preguntará sobre sus síntomas y su hábito intestinal y examinará con cuidado la zona anal. Según su edad, su historia y los hallazgos, el siguiente paso puede ser un examen con un endoscopio corto y flexible para ver el recto y la parte baja del colon, o una colonoscopia para revisar todo el colon. Estos exámenes localizan el origen del sangrado, y algunos problemas, como los pólipos, pueden tratarse durante el mismo procedimiento.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Las hemorroides a menudo mejoran con más fibra, más líquidos y menos esfuerzo al evacuar, y las persistentes pueden tratarse en el consultorio con técnicas sencillas como la ligadura con bandas elásticas. Las fisuras anales suelen sanar con medidas que ablandan las heces y pomadas recetadas que relajan el músculo anal. Los pólipos se extirpan durante la colonoscopia, y las demás causas se tratan según corresponda.
Cuándo hablar con un gastroenterólogo
Todo sangrado rectal merece una conversación con un profesional médico, incluso cuando parece leve o se detiene por sí solo. Busque atención pronto si el sangrado es abundante o regresa una y otra vez, si sus heces se vuelven negras o alquitranadas, o si el sangrado se acompaña de mareo, debilidad, dolor abdominal o pérdida de peso involuntaria. En la mayoría de los casos, una respuesta clara trae un tratamiento eficaz y verdadera tranquilidad.
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