La gastrostomía endoscópica percutánea, o PEG por sus siglas en inglés, es un procedimiento que coloca una sonda de alimentación suave a través de la piel del abdomen, directamente hasta el estómago. La sonda permite dar nutrición, líquidos y medicamentos sin necesidad de tragar.
Una PEG puede ser temporal o de largo plazo, según la condición que se esté tratando. Su gastroenterólogo conversará sobre los objetivos de la sonda, y las alternativas, con usted y su familia antes de programar nada.
Por qué puede recomendarse
Una PEG se considera cuando una persona no puede tragar con seguridad, o no logra alimentarse lo suficiente por la boca durante un periodo prolongado, pero el estómago y los intestinos siguen funcionando. Ejemplos comunes incluyen problemas para tragar después de un derrame cerebral o con ciertas condiciones neurológicas, y tratamientos de cabeza y cuello que dificultan comer. El objetivo es simple: una nutrición confiable mientras se protege a los pulmones de que la comida se vaya por el camino equivocado.
Cómo prepararse
Ayunará durante varias horas antes. Su equipo de atención revisará sus medicamentos, en particular los anticoagulantes, y por lo general administra una dosis de antibióticos antes del procedimiento para reducir la probabilidad de infección. Como se usa sedación, planee que alguien le acompañe y le lleve a casa.
Cómo se coloca la sonda
Con usted sedado y cómodo, el médico pasa un endoscopio por la boca hasta el estómago y usa su luz para elegir un punto seguro en la piel. Esa pequeña zona se adormece con anestesia local, se hace una abertura pequeña y la sonda se guía hasta su posición.
Un tope interno suave y un disco externo la sostienen con suavidad en su lugar. La colocación en sí suele tomar menos de una hora.
El cuidado de la sonda PEG
Una molestia leve en el sitio es normal durante unos días y se maneja con medidas sencillas. Antes de irse a casa, su equipo de atención le mostrará, a usted y a quien le ayude, cómo mantener la piel limpia, cómo enjuagar la sonda y cómo dar las alimentaciones y los medicamentos a través de ella.
Una vez cicatrizado, el sitio solo necesita cuidados de rutina, y la mayoría de las actividades diarias puede continuar. Comuníquese pronto con su equipo de atención si nota enrojecimiento que se extiende, secreción, fiebre o dolor que empeora en el sitio, o si la sonda se sale. Cuando la sonda ya no sea necesaria, su médico puede retirarla o reemplazarla.
¿Preguntas sobre su atención?
Esta página es educación general, no un consejo médico personal. Su equipo de atención con gusto le explica lo que significa para usted.
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