Si le han dicho que durante su colonoscopia se encontró o se extirpó un pólipo, sepa que es algo muy común: los pólipos son frecuentes, la mayoría es inofensiva y extirparlos es una parte rutinaria del examen. Aun así, ese pequeño paso importa mucho, porque ciertos pólipos pueden convertirse lentamente en cáncer colorrectal si se dejan en su lugar. Entender qué sucede realmente durante la extirpación de un pólipo puede quitarle buena parte de la preocupación.
Qué son los pólipos del colon
Un pólipo es un pequeño grupo de células que se forma en el revestimiento interno del colon o del recto. Los pólipos varían en tamaño y forma: algunos quedan planos contra la pared del colon, mientras que otros crecen sobre un tallo corto. Rara vez causan síntomas, y justamente por eso importan los exámenes de detección; la mayoría de las personas que tiene pólipos se siente completamente bien. En ocasiones, un pólipo más grande puede causar sangrado, cambios en los hábitos intestinales o molestias abdominales.
Cómo se encuentran y se extirpan los pólipos
Durante una colonoscopia, el gastroenterólogo guía por el colon un tubo delgado y flexible con una pequeña cámara en la punta y revisa el revestimiento con cuidado. Cuando se detecta un pólipo, por lo general puede extirparse en el mismo examen con pequeños instrumentos que se pasan a través del endoscopio; esto se llama polipectomía. El paciente está sedado y el revestimiento del colon no percibe el corte como lo haría la piel, de modo que la extirpación en sí no se siente. Después, el tejido se envía a un laboratorio, donde un patólogo lo examina y determina de qué tipo de pólipo se trataba.
Por qué es importante extirpar los pólipos
Se considera que la mayoría de los cánceres colorrectales comienza como pólipos que cambian de manera gradual a lo largo de los años. Extirpar los pólipos interrumpe ese proceso antes de que un cáncer tenga oportunidad de formarse; por eso la colonoscopia se considera un examen preventivo y no solo diagnóstico. Las guías actuales en los Estados Unidos recomiendan que la mayoría de los adultos con riesgo promedio comience la detección del cáncer colorrectal a los 45 años, y quienes tienen antecedentes familiares de cáncer colorrectal o de pólipos pueden necesitar comenzar antes. Su equipo de atención puede ayudarle a definir el momento adecuado para su situación.
Recuperación y seguimiento
La recuperación después de una polipectomía suele ser breve. Es común sentir una leve distensión o cólicos durante un día, más o menos, y la mayoría de las personas retoma pronto su rutina normal siguiendo las indicaciones de su equipo de atención. Cuando los resultados del laboratorio están listos, su gastroenterólogo los revisará con usted y le recomendará cuándo realizarse la próxima colonoscopia, según la cantidad, el tamaño y el tipo de pólipos encontrados. Cumplir con ese calendario es una de las maneras más confiables de proteger la salud de su colon a largo plazo.
